martes, 17 de marzo de 2009

Justifica tus limitaciones y ciertamente las tendrás

Así rezaba una frase del manual del Mesías de Richard Bach en Ilusiones. Como también decía que "es raro que los miembros de una familia se críen bajo el mismo techo" (pero esta última frase no viene al cuento de lo que quiero decir, es solo que la he recordado).

Realmente yo venía a hablar de las Ilusiones y del repeto por Uno Mismo. Hay que tener cojones y coger el toro por los cuernos, inclusive cuando uno desea algo para sí mismo, sea lo que sea.

Calificamos de loables y nobles actitudes en pos de un bien ajeno a nuestra persona, pero nos olvidamos de esas acciones tan sumamente difíciles de tomar que solo tienen que ver con una pulsión íntima, y que en ocasiones tanta desaprobación causan en los demás.

Lo peor de ser libre es que tú eliges. Y que por más que te empeñes en echar la culpa a un tercero, eres tú el que siempre tiene la última palabra. Otra cosa es que prefieras la seguridad del rebaño, la previsibilidad de lo conocido. El arropo de los que amas (y sobre todo, TE aman).

Pero el camino de la libertad será siempre el que tú escojas. Así que mejor será decantarse con las acciones cuyas consecuencias preveas que puedes sobrellevar dignamente. Porque lamentarse, salvo para desahogarse un rato, nunca, nunca, nunca, sirve de nada.

Dejo esto reflejado en el blog porque espero recurrir a mis propias palabras cuando me sienta perdida, confundida, y sobre todo, acojonada por el miedo a lo que hay fuera y al qué dirán.

Porque sí, girls, el miedo al posible fracaso me acojona y empieza a obsesionarme.

5 comentarios:

  1. No sé exactamente quién ha escrito esto, aunque por el estilo, creo saber quién puede ser.
    Ahí fuera no hay nada que temer.
    Hace poco escuché en la televisión a un hombre -un anónimo, no conocido- que actualmente vivía muy lejos de su tierra, decir que él era como un saltamontes. Saltaba con todas sus fuerzas, sin saber exactamente dónde iba a aterrizar.
    Creo que en ocasiones, debemos ser así, porque lo importante es aterrizar, no importa el cómo, el dónde ni el cuando. LLegar a alguna parte, aunque cuando des el salto, no sepas exactamente cuál va a ser el final.
    El temor al fracaso lo tenemos todos los humanos -me aventuraría a decir que todos los seres vivos-. Es importante contar con el "fracaso" en nuestros planes, pero no creo que debas pensar en el "fracaso" como pérdida de tiempo o mala elaboración de los proyectos. Cuando las cosas no salen como uno ha planificado o como se las ha imaginado, simplemente ha habido una modificación en el desenlace de los acontecimientos.
    Uno tiene que darlo todo, darse al máximo en cada cosa que haga, no limitarse a rendir. Superarse en cada pequeña acción que se haga cada día, tener esa motivación que hará más interesante la rutinaria existencia.
    Los resultados pueden ser los que uno sueña. O no. Por eso, haz que el camino sea útil, mirando siempre a tu meta, claro está, y no temas las consecuencias de tus decisiones. A fin de cuentas, si uno sabe que tendrá un techo bajo el que refugiarse, un plato de sopa que llevarse a la boca, en algún rincón del mundo donde exista un amigo, un hermano o un familiar, ¿qué hay que temer?
    El miedo a pasar penurias, sufrir dolor, padecer nostalgia o, el mero temor a lo desconocido, es el mayor enemigo. Casi siempre, por nuestra tendencia a sobre-protegernos, dejamos de hacer cosas y, en la mayoría de los casos, ni tal dolor es tan grande, ni la nostalgia tan insoportable ni las penurias tan grandes.
    Te diré simplemente un proverbio chino (por ahí anda en internet):
    "¿Temes sufrir? Ya sufres por temer".
    E. Adriana.

    ResponderEliminar
  2. "EL CAMINO DE LA LIBERTAD SERÁ SIEMPRE EL QUE TÚ ESCOJAS...". Gracias a Dios hoy por hoy somos libres de pensar y actuar como cada escoja o su conciencia le permita actuar y su pensamiento le de lucidez para pensar claramente cuando parece verse todo negro. Y como también dices "PORQUE LAMENTARSE, SALVO PARA DESAHOGARSE UN RATO, NUNCA, NUNCA, NUNCA, SIRVE DE NADA!!. A lo hecho pecho. Si somos adultos libres y conscientes de lo que hacemos para qué arrepentirse. Hay que ser consecuente en la medida de lo posible con lo que se escoge o se decide hacer. Todo en esta vida tiene solución menos una que ya todos sabemos.

    "...ACOJONADA POR EL MIEDO A LO QUE HAY FUERA Y AL QUÉ DIRÁN.PORQUE SÍ, GIRLS, EL FRACASO ME ACOJONA Y EMPIEZA A OBSESIONARME". Ahí fuera sólo está el mundo y la vida misma con sus más y sus menos, sólo eso, y qué dirán, querida amiga simplemente es una mala costumbre la de los humanos el criticar por criticar cuando no se tiene otra cosa más entretenida qué hacer. El fracaso va estar presente en algún momento de nuestra vida, no debería asustarte ni obesionarte, al igual que la felicidad son estados o situaciones que van a merodear en nuestro entorno pero SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE HABRÁ MANOS AMIGAS QUE AYUDARÁN A LEVANTARSE, MIMAR, ANIMAR Y A SEGUIR ADELANTE.

    ResponderEliminar
  3. Vaya, yo después de tanto tiempo aun reconozco quien escribe por detalles como lo de Richard Bach...

    Te diría un montón de frases de ánimo y demás lugares comunes, pero es que básicamente me encuentro en tu misma situación... Además creo que Adri y Cristi lo han dicho todo mejor de lo que lo puedo decir yo.

    ResponderEliminar
  4. Oye, Zoidberg, me alegra mucho que me reconozcas, jaja. No me había dado cuenta de que no puse mi nombre. Lo escribí tarde y estaba cansada. Tenéis razón en todo lo que me decís, sobre todo en lo de "sobreprotegernos".

    Yo temo abandonar algo por otra cosa y volver con las manos vacías, y que me digan en casa "¿para eso dejaste lo que ya tenías? ¿No era suficiente para ti? ¿Por qué tuviste que probar suerte tantas veces? TE LO DIJE, PERO NO ESCUCHASTE..."

    Y sentir que no he sido capaz de encontrar esa autonomía que buscaba, que no puedo estar sola, y que sin ellos yo no puedo vivir.

    Ese es, principalmente, mi mayor miedo, pero trankis que lo superaré.

    ResponderEliminar
  5. La libertad es un bien preciado que valora el que no la tiene, pero un arma de doble filo para el que la tiene, porque la libertad de elegir, de decidir nuestras acciones nos llena de pavor

    El miedo al fracaso es algo que siempre sobrevuela nuestras cabezas en cada auno de los aspectos de nuestra vida. Mi madre dice que una vez que tomas una decisión y vas hacia delante con ella, tienes que pensar que esa es la mejor y que las demas no te hubiesen satisfecho, a lo mejor pasado el tiempo no te encuentras a gusto con la decisión que tomaste en el pasado, pero ¿crees que las otras opciones hubiesen resultado mejor? eso nunca lo sabrás, así que mejor no pensarlo, cada circunstancia es única, y al igual que las victorias nunca son completas, los fracasos nunca lo serán, porque de cualquier "fracaso" habrás sacado en cambio otras cosas que te habrán satisfecho y hecho feliz.

    Así que líate la bandera que elijas a tu torso, deja un pecho fuera, y como en la pintura la libertad guiando al pueblo, guiate a ti misma, porque hagas lo que hagas siempre habrás avanzado por tu propio pie, sin que nadie te haya empujado hacia un camino o hacia el otro.

    ResponderEliminar